Comprometen más presencia policial en La Quilmes

El cónclave se llevó adelante desde las 18:15 de este martes en Jefatura Departamental.

Explicaron que notaron un incremento del delito. Acordaron mayor presencia policial en la zona, para que vuelva todo a la calma.

El responsable de la Jefatura Departamental Uruguay, Martín Gaillard, recibió ayer a los vecinos del barrio La Quilmes, quienes habían solicitado una audiencia para dialogar sobre la situación que atraviesa esta zona de la ciudad.
El cónclave se llevó adelante desde las 18:15 horas de este martes y finalizó minutos antes de las 19. Debido a esto, un cronista de La Calle llegó hasta el edificio ubicado en San Martín, entre 3 de Febrero y Moreno, para dialogar con Martín Gaillard y así tratar de conocer pormenores del diálogo con los vecinos.

-¿Cuáles fueron las inquietudes transmitidas?
-Hace minutos terminamos una reunión con cinco vecinos que vinieron en representación del barrio La Quilmes, debido a que es imposible recibir a más por el contexto de pandemia. En otras oportunidades hemos ido a charlas con la gente en el barrio, pero la situación sanitaria lo impide y por eso acordamos un encuentro con un grupo reducido.
Tuvimos una reunión amena y nos expresaron algunas circunstancias que habían vivido, de las cuales teníamos constancia. Hubo un damnificado por daños en las cubiertas de su auto, a otro le robaron la moto (pero ya fue recuperada) y el fin de semana pasado se realizó una reunión social no permitida en un domicilio; lo que demandó la queja de varios vecinos y reiteradas intervenciones policiales, con un saldo de dos detenidos y cuatro uniformados lesionados en una pelea.
Los vecinos explicaron que notaron un incremento del delito, lo cual es cierto. En los últimos días se desarrollaron estos eventos de manera conjunta, por eso les llamó la atención a los habitantes del lugar. Nosotros ya habíamos tomado de esto, incrementamos la presencia de agentes en el lugar y lo vamos a seguir haciendo hasta que le devolvamos la calma al barrio.
-¿Es La Quilmes un foco importante de delitos para la ciudad?
-No, es más, con los vecinos veníamos charlando que estaba muy tranquilo el barrio; siempre con presencia, ya que es un lugar donde hemos tenido épocas mucho más conflictivas y no queremos retornar a eso.
Luego se dieron estos tres hechos casi seguidos. En ciencia cierta, se acordó volver a reforzar la presencia, para que vuelva todo a la calma. Obviamente las investigaciones siguen su curso y aquellos que tuvieron que ver con estos delitos, pretendemos llevarlos ante la justicia.
-¿Los vecinos se retiraron satisfechos luego de la reunión? ¿Los viste conformes?
Sería para ellos, pero obviamente expresaron el agradecimiento por la atención. De más está decir que no tienen que agradecernos, ya que es nuestra función. Siempre que en algunos barrios de la ciudad han planteado la necesidad de hablar con nosotros, hemos estado ahí. Escuchar a los vecinos es la forma de trabajar y mejorar, ya que en este tipo de reuniones muchas veces surgen otros hechos que no están denunciados y no tenemos conocimiento. Por ahí pensamos que cierta zona de la ciudad está tranquila, pero en realidad los vecinos no se acercan a radicar la denuncia.
-¿Qué le podes recomendar a los vecinos para ayudarles en el trabajo?
-Tienen que denunciar una situación sospechosa o que esté sucediendo. Deben llamar a la línea 101, muchas veces ese llamado preventivo hace que nosotros evitemos que algo suceda, que es nuestra prioridad.
-Pasaron los meses de verano, donde nos relajamos como sociedad ¿Está costando volver a controlar las fiestas clandestinas? ¿Les gustaría más acompañamiento social?
Obviamente que la pandemia requiere mucho de la conciencia social de cada uno y creo que gran parte entendió esto, cumpliendo con las normas de bioseguridad que imponen la situación. Hay franja de la sociedad, reticente a cumplirla, que por ahí es la que debemos informar por diversas restricciones durante los fines de semana.
No me gusta hablar de Fiestas Clandestinas, son Reuniones Sociales no Permitidas. Hemos intervenido en eventos numerosos que se pueden llamar fiestas, pero son las menos. Sí tenemos muchas reuniones. También tuvimos situaciones donde un vecino escucha la música alta, cree que hay una reunión y cuando vamos al domicilio, resulta que es una familia que está por comer un asado y tienen el volumen alto. Se evalúan las situaciones, se interviene y se elevan a la justicia.